Video killed the radio star! De los restos del naufragio resurgen Coverama. La de Los Buggles es el primer himno de la noche, seguidas de Born To Be Wild y Im a Believer. Toda una declaración de intenciones, consciente o no.
Que sigan con los clásicos de Steppenwolf y Los Monkees, es una presentación en toda regla. Nacidos para ser salvajes (Born to be wild), y yo, soy un creyente. He tenido el honor y el placer de haberlos catado varias veces en vivo, y el pasado 22 de noviembre en el Dubliner presentan su nueva propuesta, alternando clásicos autóctonos con tonadas internacionales. Así disfrutamos de Los Rodriguez ( Sin Documentos, Mucho Mejor), Tequila (Salta), La Unión (una rockerizada Lobo Hombre en París) y (sic) Maná (Clavado en un bar). Aunque para odas etílicas sonó infinitamente mejor Borracho hasta el amanecer, de nuestros Coquillos.
La batería electrónica se adecua a las características del local, transformándose en una perfecta locomotora rítmica en Another One Bites The Dust, que fusionan maravillosamente con Another Brick in The Wall. Sólo ellos se atreverían con una miscelánea disco entre Los Queen y Los Floyd. El bajo cabalgante de Frigol se entrelaza con la guitarra de Charly, mientras Eduardo lo da todo en Roxanne. Difícil tarea. Pero no sólo del siglo XX vive la banda. Lonely Boy y Seven nation army son sendos guiños a Dan Auerbach y Jack White.
Bienvenidos al siglo XXI. Y ojo, reaparece Britney Spears con Baby One More Time. Hay un teclado pequeño que se accidenta, pero todo va bien cuando intentan el triple salto mortal con, atención, Hey Boy, Hey Girl y Smack my Bitch Up. Chemical Brothers y The Prodigy en la recámara. Lo mejor es que caen de pie. Coverama no se estancan y actualizan su propuesta. Algunos de los asistentes aseguran e que se trata de la mejor banda de covers que han visto y oído por allí. No es moco de pavo. Rodaje hay, y ganas siempre.
Cada vez que vuelva a tocar Coverama ¡Allí estaremos!





