El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes proyecta desde mañana (viernes 13) hasta el domingo (día 15), a las 19:00 horas, A place called silence, un intenso thriller de crimen y misterio dirigido por Sam Quah. La cinta explora las consecuencias más oscuras del silencio y la indiferencia en un entorno escolar contemporáneo. La película, que forma parte del Tenerife Noir 2026–Sección Asian Noir, articula su narrativa a través de una atmósfera densa y escalofriante. En ella, el suspense, la culpa y la impunidad estructural convergen para cuestionar las dinámicas de poder, la complicidad y la voz de quienes no pueden hablar.
Protagonizado por Wang Chuanjun, Ning Chang, Francis Ng, Wang Sheng Di, Cai Ming, Chin Shih-chieh, Justin Huang y Xu Jiao, el filme se podrá disfrutar en versión original en mandarín con subtítulos en español.
La película se sitúa en una escuela secundaria femenina donde el acoso escolar se ha convertido en una violencia persistente y destructiva. Tras la trágica muerte de Lin Huijun, una estudiante víctima de bullying, comienzan a producirse una serie de desapariciones y muertes entre quienes la atormentaban, mientras Chen Yutong, su mejor amiga con dificultades para comunicarse, también se ve afectada por el ambiente hostil.
A medida que los hechos se desarrollan, se alternan sospechas, giros y revelaciones que involucran a profesores, personal del centro y miembros de la comunidad, desvelando secretos ocultos tras una fachada de normalidad. En paralelo, la madre de Yutong, Li Han, se ve atrapada en la búsqueda de su hija y en la investigación policial, enfrentándose a un panorama de silencio colectivo, culpabilidad y responsabilidad social.
Sam Quah (Penang, Malasia, 1985) es uno de los cineastas más destacados del panorama actual en Asia. Formado en Taiwán, Quah saltó a la fama internacional cuando su cortometraje de graduación, The Free Man (2014), fue preseleccionado para los Premios Oscar. Especialista en el cine de género, su debut en el largometraje con Sheep Without a Shepherd (2019) fue un fenómeno crítico y comercial, consolidándolo como un maestro del suspense psicológico. En sus obras, Quah suele explorar temas recurrentes como la justicia, la culpa y las grietas morales de la sociedad contemporánea.





