Cuando lo improbable se convierte en realidad y además es acertado ocurren sucesos como que el Premio Canarias de Comunicación lo reciba un dibujante de humor gráfico, en este caso José Luis Padilla, Padylla quien desde hace tres décadas publica sus viñetas en periódicos del Archipiélago. No se trata tan sólo de un premio a su trayectoria sino a todo un gremio que está de capa caída, al igual que le ocurre al periodismo en general y un reconocimiento al hecho de que el humor es una potente arma de información.
Padylla nació hace cincuenta años en Gran Canaria, desde pequeño estuvo fascinado por los dibujos, incluso recuerda que hizo una caricatura a todos y cada uno de los compañeros de curso con sus correspondientes motes, sin que lo lincharan. En contra de lo que se pudiera pensar no optó por estudiar Bellas Artes sino que en plan práctico eligió Ingeniería Industrial, sacó unas oposiciones al Cabildo de Gran Canaria y desde que tenía 18 años convirtió al dibujo en una dimensión paralela que ocupa su tiempo libre. Él mismo zanja esta aparente contradicción que lo diferencia de otros compañeros suyos de profesión: “Tengo muchas bocas que alimentar y mi trabajo me permite compatibilizarlo con hacer una viñeta diaria”.
Texto: Noé Ramón
-¿Cómo te enteraste de que te habían dado el premio?
–Padylla: Pues lógicamente fue toda una sorpresa. Algo que preparó el periódico y también la Fundación de Cine + Cómics a mis espaldas con nocturnidad y alevosía porque no te puedes presentar ni autoproclamar. Así que el lunes cuando todavía estaba medio dormido de repente me llaman de un teléfono, no lo cojo, insisten, contestó, escucho una voz y me digo: “Este cloqueo lo conozco, es el presidente del Gobierno”. Entonces empieza a hablarme de una viñeta que había sacado ese día sobre él y después de bromear, me dice: “No, mira te llamo para decirte que te hemos dado el Premio Canarias de Comunicación”. La verdad es que no me lo creía, entre otras cosas porque siempre lo han ganado periodistas o personas muy consolidadas en ese mundo. Y claro, que se lo haya llevado un dibujante me lo tomo como un reconocimiento a la profesión de humorista gráfico que tiene mucha tradición en Canarias de más de cien años, con grandes artistas como los compañeros de la asociación Se nos fue el baifo.
-Supongo que estarán igual de sorprendidos que tú.
-La verdad es que todos están muy contentos, me han dedicado palabras que están en redes, incluso me hicieron una caricatura, de manera que el premio ha sido aún más bonito al sentirse uno respaldado.
-…Y además llega cuando este tipo de secciones no pasan por sus mejores momentos.
-No está bien ni el humor gráfico ni la prensa en general. Ni siquiera opinar está bien visto últimamente. Por ejemplo, en Estados Unidos y en Gran Bretaña, muchos periódicos están prescindiendo de los dibujantes porque al fin y al cabo somos un verso libre que no difícilmente se ajusta a la línea editorial. A los articulistas de una manera u otra los puedes controlar pero los viñetistas trabajamos con aspectos más visuales, somos muy populares y eso tiene su cierto peligro.
-¿Te ha ocurrido a ti en algunos de los medios con los que has colaborado?
– Padylla: Estoy muy contento con como me trata el grupo para el que trabajo. Tanto La Provincia como El Día han apostado por un elemento de riesgo pero hasta ahora lo hemos llevado bastante bien.
-¿Recuerdas cuál ha sido tu viñeta más polémica o la que más problemas te ha traído?
-Depende de como lo mires. Ahora mismo las que me traen más problemas en las redes sociales son aquellas en las que hablo de cuestiones como la inmigración. Ahí recibo mucha caña sobre todo de un sector muy extremo.
-…Inevitablemente será de la derecha.
-Sí, de la derecha. Me pasa muchas veces y no lo comprendo, porque lo único que busco es defender que se cumplan los derechos humanos, no mucho más. Creo que una de las principales misiones del humor es provocar la reflexión y concienciar y si lo conseguimos podemos darnos con un canto en los dientes.
-¿Podría decirse que lo tuyo es algo así como el fondo de El Roto y la forma de Mortadelo y Filemón?
-La verdad es que tengo muchas influencias bruguerianas porque eso es lo que mamé cuando leía a Super López y a todos esos personajes para luego ir creciendo y recibir otras. Por ejemplo, a mi casa llegaban muchísimos periódicos y veía los dibujos de Gallego y Rey, Mingote… todos esos humoristas de los años ochenta y noventa que fueron de los que me nutría. Y por supuesto no descarto otros referentes canarios como Morgan del Canarias 7 que ya tiene más añitos que yo y Carlos de La Provincia al que sustituí cuando se jubiló.
-¿Después de tanto tiempo puedes calcular cuántas viñetas has podido haber hecho?
-Más o menos. Si llevo treinta años haciendo casi siempre una viñeta diaria, excepto algún período puntual, podíamos estar hablando de alrededor de 10.500. El otro me pidieron que eligiera las diez que más me gustan pero como comprenderán es imposible.
-En todo este tiempo ¿cuáles dirías que han sido los momentos más significativos o de los que más te acuerdes, para bien o para mal?
-Por ejemplo, el pasado 31 de diciembre, al ser fin de año, me encargaron hacer la portada y contraportada de los dos periódicos en los que colaboro, así que puse a todos los personajes políticos de 2025 que son en los que más me centro y los puse colgados de una cuerda, cada uno con su problema. Eso es algo distinto que no se había hecho nunca y la verdad es que me encantó o como que el humor gráfico sea reconocido con un premio de la importancia del que concede el Gobierno canario. Todo eso es algo que me enorgullece mucho.
-Cuando anunciaron que te habían premiado también salió una viñeta tuya en primera página. Algo que no es nada habitual.
–Padylla: Sí, me lo pidieron y claro que accedí. Como siempre tuve que unirlo a la actualidad y ese día empezaba el debate del Estado de la nacionalidad, así que me centré en esa noticia.
-Para los que no lo vieron era Clavijo leyendo un periódico en plena tribuna para enterarse de lo que estaba ocurriendo en la realidad de Canarias. Igual no le gustó después de darte el premio pero como ya no había marcha atrás…
-Creo que al fin y al cabo si sales en una viñeta es porque eres alguien relevante aunque no siempre te digan cosas positivas. A los políticos lo que en verdad les gusta es que retrates al contrincante pero cuando le toca a ellos la cosa no está tan clara.
-El tuyo es un humor ácido y duro pero también amable.
-Intento no hacer sangre gratuita. Es decir me gusta denunciar cuestiones sociales como la solidaridad con los que más sufren, por ejemplo los migrantes o los pobres, que siempre haya un componente político y de gestión. Estoy obligado a interpelar al político y decirle: “¡Oye el que gestiona eres tú, el responsable de que haya listas de espera en Sanidad y en dependencia eres tú!” No debo pasar de puntillas sobre los problemas que preocupan a la sociedad, al contrario creo que debo reflejarlos en las viñetas y tirarles de las orejas.
-¿Podrías hacer algo que no tuviera nada que ver con la política?
-¡Hombre, si no es sobre política, al menos sería sobre cuestiones sociales! De hecho intento alternar por días una cuestión con la otra, aunque tampoco es algo matemático. Por ejemplo, si hablo del turismo, luego lo relaciono con la escasez de la vivienda. Digamos que vasculo entre los dos mundos. Lo que no hago es hablar del tiempo y si lo hago es porque lo vinculo con otra cosa.
-¿Cómo una metáfora?
–Padylla: Exacto.
-¿Cómo es tu proceso creativo diario? Supongo que después de tantos años tendrás ya una rutina muy marcada.
-Por la mañana, a primerísima hora a lo mejor miro un poco la portada de los periódicos y ligeramente las noticias del día pero el problema es que todavía no están muy perfiladas, a no ser que haya pasado algo muy, muy gordo. Es a partir del mediodía cuando la cosa está ya mucho más afinada, luego empieza la tarde y veo con más detenimiento lo que ya se está convirtiendo en importante. El problema es que a esa hora tengo que ejercer de padre y todo se complica hasta que acuesto a los niños y la casa está más relajada.
-Me temo que siempre estará ahí el inevitable estrés.
-El estrés viene dado porque debo entregar la viñeta a una hora concreta, pero claro durante todo ese tiempo he ido trabajando mentalmente algunas cosas y he podido ir definiendo la noticia, el perfil o el enfoque que le voy a dar. En lo que menos suelo tardar es en hacer el dibujo porque mi estilo no es extremadamente complicado, es muy simple y a veces consiste en un solo personaje y poco más. Sé que en el mundo de las viñetas se agradece que transmitas un mensaje por medio de un buen dibujo, pero no es mi caso, los míos son super simples pero intento que expresen mucho. A veces es cierto que cuando se acerca la hora de entregar la viñeta y tengo dudas digo: “Mira vamos a tirar por ésta y que sea lo que Dios quiera”.
-¿Sabes si a algún periodista le ha caído mal que te hayan dado a ti el premio?
-No, al contrario, he recibido muchísimas llamadas y mensajes y me siento muy arropado por parte de la prensa. Llevo treinta años dentro de los medios y conozco a muchos periodistas con los que he coincidido desde mis inicios en La Gaceta de Canarias porquecomo no había internet tenía que ir a dibujar a la redacción. Por ejemplo, me ha llamado Pepe Naranjo al que le dieron el premio hace unos seis años y que comenzó conmigo, al igual que otros muchos que también se han alegrado porque a veces mis viñetas han acompañado a sus noticias.
-A estas alturas tendrás una lista de agradecimientos que igual sueltas cuando te den el premio.
-Agradezco el respaldo que he tenido por parte de la Fundación porque me consta que siempre han estado ahí y además creo que es una alegría colectiva y un reconocimiento al gremio.
-¿Sabes si hay algún precedente?
-En Canarias es el primero y espero que no sea el último pero en los ámbitos nacional o internacional no podría decirlo. Lo desconozco. Se ha intentado y fue una pena que no se consiguiera dar el premio Cervantes a Ibáñez pero no pudo ser y de resto tendré que mirarlo. No lo tengo muy claro.
-A El Roto lo propusieron para que fuera miembro de la Academia de Bellas Artes pero al parecer hubo ciertas presiones y no pudo ser.
–Padylla: Pensé que no lo quiso. Hay dibujantes que rechazan estos reconocimientos porque vienen de las instituciones pero en mi caso tengo claro que tras el Premio no voy a cambiar mi línea. Es decir, voy a seguir dando caña porque si me lo han dado haciendo lo que hago es porque les gusta. No voy a cambiar porque si dejara de dar caña al político ya no sería un humorista gráfico.





