La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias ha finalizado los trabajos de digitalización del fondo documental de la “Exposición Internacional de Escultura en la Calle”, iniciativa destinada a garantizar la conservación y mejorar el acceso a uno de los legados culturales más relevantes del archipiélago.
El fondo, custodiado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, fue transferido al Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife tras el acuerdo alcanzado entre ambas instituciones para proceder a su tratamiento técnico y digitalización. Este conjunto documental, integrado por materiales de diversa naturaleza como carteles, fotografías, planos y documentación administrativa, regresa ahora a su lugar de custodia una vez completado el proceso.
La digitalización permitirá no solo asegurar la preservación de estos documentos, sino también facilitar su consulta y difusión entre la ciudadanía y la comunidad investigadora, reforzando así su valor como fuente para el conocimiento del patrimonio cultural contemporáneo de Canarias.
El director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, ha señalado que “la digitalización de este fondo documental supone un paso fundamental para preservar un legado artístico de enorme valor para Canarias”. Asimismo, destacó que “este proyecto permite no solo proteger la memoria de una iniciativa pionera, sino también acercarla a la ciudadanía y a la comunidad investigadora, favoreciendo su conocimiento y estudio”.
La decana del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz de Tenerife, María Nieves Febles, explica que, este archivo, ”custodiado durante décadas por la institución, reúne no solo dibujos, sino también cartas, fotografías y documentación clave sobre el proceso de creación de estas obras. Subrayó que gracias a la colaboración con la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural todo este material ha sido digitalizado y organizado, lo que permitirá su acceso público a partir de ahora.
Asimismo, recordó que el Colegio mantiene activa la comisión de Esculturas en la Calle, desde la que se trabaja en la conservación de las esculturas y en el apoyo a las instituciones para garantizar su adecuado mantenimiento.
La relevancia de este fondo documental radica en su vinculación con las dos ediciones de la “Exposición Internacional de Escultura en la Calle”, celebradas en Santa Cruz de Tenerife en 1973 y 1994, que marcaron un hito en la concepción del espacio público en la ciudad.
El origen se sitúa en 1972, con la inauguración de la nueva sede del Colegio de Arquitectos de Canarias, diseñada por los arquitectos Saavedra y Díaz-Llanos. Este edificio, ejemplo destacado del movimiento brutalista, introdujo una nueva relación entre arquitectura, ciudad y paisaje en el entorno de Las Ramblas, generando un espacio urbano abierto que propició la incorporación de la escultura como elemento articulador.
La intervención del escultor Martín Chirino, con su obra Lady Tenerife, simboliza este planteamiento innovador, que dio lugar a una exposición concebida no solo como una acción de embellecimiento, sino como una propuesta cultural de profundo alcance. Impulsada por el Colegio de Arquitectos de Canarias, la iniciativa contó con la participación de destacadas figuras del ámbito artístico e intelectual, como Eduardo Westerdahl, y con un comité de honor de proyección internacional.
La muestra contó con la participación de artistas de reconocido prestigio internacional como Henry Moore, Alexander Calder, Joan Miró, Eduardo Paolozzi, Pablo Serrano, Óscar Domínguez, Josep Maria Subirachs, Andreu Alfaro, Manuel Rivera o Claude Viseux, entre otros. La presencia de estos creadores situó a Santa Cruz de Tenerife en el circuito internacional del arte contemporáneo.
En un contexto sociopolítico complejo, la exposición supuso una transformación en la manera de entender el espacio público, incorporando nuevos materiales y lenguajes artísticos, y promoviendo la interacción entre arte y ciudadanía. La I Exposición tuvo un fuerte impacto renovador, mientras que la II edición, celebrada en 1994, introdujo una mirada más crítica y reflexiva sobre el papel del arte público de una sociedad en transformación.
Este proyecto de digitalización refuerza el valor de una iniciativa que, aún hoy, sitúa a Santa Cruz de Tenerife y, por extensión, a Canarias, como un referente para el conocimiento y estudio de la evolución del arte contemporáneo.





