Una de las noticias más impactantes del año para los seguidores del heavy metal acaba de hacerse oficial. Andy LaRocque, guitarrista, compositor y mano derecha de King Diamond desde la fundación de la banda en 1985, abandona la formación, poniendo fin a una de las asociaciones más longevas y fructíferas de la historia del género. Su puesto será ocupado por Gus G., reconocido internacionalmente por su trabajo al frente de Firewind y por haber formado parte de la banda de Ozzy Osbourne.

En un comunicado King Diamond define como Gran Honor, dar la bienvenida a Gus G. como su nuevo guitarrista y quien estará componiendo, grabando y en tour en el futuro con la formación. El griego también acudirá a sus proyectos actuales tanto en solitario como en solitario sin restricciones.
Diamond redondea el comunicado señalando que ya han trabajado con Gus y que no puede esperar a que lo escuchen con la nueva música y con la guitarra de él en la misma.
Y para firmar, su ya típico STAY HEAVY!!!
La salida de LaRocque supone el cierre de una etapa irrepetible. Desde Fatal Portrait (1986), el guitarrista sueco fue una pieza esencial en la construcción del inconfundible sonido de King Diamond, combinando una extraordinaria técnica con un sentido melódico que convirtió sus solos en una auténtica seña de identidad. Su aportación fue decisiva en álbumes considerados clásicos absolutos como Abigail, «Them», Conspiracy, The Eye, The Graveyard o Voodoo, participando además de manera activa en la composición de buena parte del repertorio.
Más allá de su brillante ejecución, Andy LaRocque se distinguió por un estilo elegante y narrativo, perfectamente integrado en las complejas estructuras de las historias concebidas por King Diamond. Sus armonías, sus cambios de dinámica y su capacidad para combinar velocidad con sensibilidad contribuyeron a definir uno de los catálogos más influyentes del heavy metal de las últimas cuatro décadas. Incluso en los últimos años seguía involucrado en la grabación del esperado Saint Lucifer’s Hospital 1920, cuya publicación continúa prevista para 2026.
Su sustituto será Gus G., un músico con un currículum impecable y sobradamente preparado para afrontar un desafío de semejante magnitud. El guitarrista griego se ha consolidado como una de las figuras más respetadas del metal contemporáneo gracias a su trabajo con Firewind y a su etapa junto a Ozzy Osbourne, donde demostró su capacidad para combinar virtuosismo, contundencia y personalidad.

El reto, sin embargo, será enorme. Más que reproducir las complejas composiciones de Andy LaRocque, Gus G. deberá aportar su propia identidad a un legado profundamente arraigado entre los seguidores de King Diamond. La comparación será inevitable, aunque también abre una nueva etapa creativa para una banda que continúa escribiendo su historia más de cuarenta años después de su nacimiento.
La marcha de Andy LaRocque deja un vacío difícil de llenar, pero también cierra uno de los capítulos más brillantes del heavy metal clásico. Su legado permanecerá intacto en una discografía imprescindible y en un estilo guitarrístico que inspiró a generaciones de músicos. Ahora, con Gus G. incorporándose a la formación, King Diamond afronta un nuevo capítulo cargado de expectación y con el desafío de mantener vivo un legado que LaRocque ayudó decisivamente a construir.
En la foto oficial: King Diamond al centro, Andy LaRocque, a la derecha.





