Lucía Martínez tiene con su banda The Fearless una alucinante novedad: Hope. La batería y percusionista gallega, afincada en Sevilla, sigue dando rienda suelta a sus imaginaciones musicales y sus compañeros siguen en la misma vía de improvisación. En esta entrevista repasamos detalles de su trabajo, el estado de la música actual, próximas actuaciones germanas -en la capital, Berlín- y sobre la paz, nada menos.
Martínez, para finalizar nuestra charla, hace un guiño a las Islas Canarias y deseamos que esa posibilidad de tenerla entre nosotros se haga real lo antes posible.
Vamos a despejar Hope de su caja tan bien pensada y con tan buen diseño, lo deslizamos en el sistema Yamaha que tenemos y empecemos, por fin a leer nuestro fructífero encuentro:
-Vuelve usted, Lucía, a la carga con una nueva edición con The Fearless, ¿En qué consiste este último disco, Hope?
–Lucía Martínez: Hope es un disco que nace del deseo. Como el primer disco de este proyecto. Del entusiasmo, de las ganas de hacer y de seguir. Los temas se empezaron a forjar durante el confinamiento, y se fueron perfilando poco a poco, con calma, con sosiego y con ilusión. Con los cambios que se producían en mi vida, ver crecer a mi hija, la llegada a Sevilla, el deseo y la ilusión de Berlín…
-¿Qué diferencias básicas hay entre este disco nuevo, en 2026, Hope y el anterior, según nuestros datos su publicación tuvo lugar a comienzos de la década?
-Lucía Martínez: Somos los mismos, un poco más viejos. La diferencia (reflexiona) la verdad es que este disco tiene mucha continuidad con el anterior…quizá puede “visitar” algunos lugares de mi infancia como la música popular, o los sonidos de Galicia.
-¿Son cosas nuestras o hay una suerte de mecánica marinera interna en los temas, o en los títulos de las canciones que completan el disco? ¿Se inspiró en su Galicia natal?
-Lucía Martínez: Quizá sea algo que me caracterice, o que me inspire o que simplemente esté en mí porque es mi infancia y la infancia es gran parte de nuestro imaginario. El mar, Galicia y la música popular forman parte importante de mi vida y mi carrera.
-En Hope ha seguido usted apostando por ir a producir a Alemania, en Bonello Tonstudio, Berlín, ¿Se siente usted cómoda en ese país y en ese estudio? ¿Qué le convence del mismo?
-Lucía Martínez: Es mi casa, en ese estudio he pasado muchas horas grabando mis discos y los de otros compañeros. Es un gran estudio, que suena muy bien y tiene muy buen equipo. Me siento cómoda y querida. No puedo pedir más que repetir muchas veces.
-Este disco fue grabado en 2023, ¿Hubo mucha demora en su publicación? ¿Cuáles fueron las razones?
-Lucía Martínez: La vida, que no siempre va en línea recta. Un aprendizaje más, el de la paciencia y aceptar que las cosas llegan cuando tienen que llegar.
-¿Tiene usted todavía otra maleta o cofre en Berlín?
-Lucía Martínez: Claro que la tengo, un pie en cada lado, es lo que me hace sentirme bien. Por ahora es así.
-Recordamos sus trabajos con Baldo Martínez -contrabajista- ¿Cómo va ese proyecto? ¿Tendrá continuidad en el futuro?
-Lucía Martínez: Sí, con Baldo siempre estamos haciendo cosas, con el trio MBM, tenemos ahora varias fechas y proyecto de grabar. Con su banda grande estamos tocando también con cierta regularidad. Con Baldo espero seguir tocando muchos años.
-¿Quiénes son The Fearless a día de hoy? ¿Es una formación cerrada?
-Lucía Martínez: Los mismos de siempre. Morris, Benjamin, Ronny, Marcel, Vincent y yo. Desde el inicio hasta hoy.
-En el último contacto que hemos tenido vivía usted en Andalucía, quizás en Sevilla ¿Sigue usted por ahí? En caso positivo, ¿Cómo gira esa ciudad desde el punto de vista de la música en directo? ¿Hay oportunidades?
-Lucía Martínez: Sí en Sevilla. Aquí soy profe de batería de jazz. La ciudad crece poco a poco en el ámbito del jazz. Entre el Superior de Jazz y la asociación Assejazz, cada día hay más escena y posibilidades. No es ninguna panacea, pero hay trabajo por hacer y poco a poco se irá consiguiendo que se establezca un circuito.
-¿Tiene planes para presentar este álbum en directo? Debe de ser un viaje interesante una presentación un tanto conceptual.
-Lucía Martínez: Ya lo hemos presentado en el auditorio Nacional, en Salamanca y en Gijón. Ahora nos toca en Berlín el día 13 de junio y ahí seguimos con más cosas.
Las presentaciones en España han sido muy bonitas, muy emocionantes, muy intensas y con muy buena crítica. Ahora tocaría presentarlo en algún festival más. Quizá el verano de 2027 podamos hacerlo. Es un disco que espero tenga largo recorrido.
-¿Es usted de mandar un mensaje a la sociedad? ¿De mojarse en asuntos sociales? Elija algo que le reviente y por favor, quédese a gusto
-Lucía Martínez: Si por ‘mojarse’ se entiende tener que dar una opinión magistral sobre cada conflicto del mundo para validar mi existencia como artista, entonces confieso que me agota. Pero ya que me pides algo que me reviente, me voy a quedar a gusto con la tiranía de la productividad y la falsa coherencia que se nos exige a todos.
Me revienta que hayamos aceptado como normal vivir en un estado de autoexplotación permanente. Parece que si no estás ‘aprovechando el tiempo’, si no estás siendo útil, rentable o lanzando un mensaje profundo en redes cada cinco minutos, no existes. Hemos convertido la vida en un escaparate de logros y posturas morales impecables, cuando la realidad de la mayoría es mucho más precaria y cansada.
Me revienta esa presión de tener que ser activistas de guardia las 24 horas. Se nos exige que solucionemos con nuestra ‘ética individual’ problemas que son estructurales y políticos. Nos cargan con la culpa de cómo consumimos, mientras tipos como Trump siguen marcando la agenda global a base de impulsos y espectáculos mediáticos que nos hunden en una incertidumbre constante. No quiero ser una pancarta andante; reivindico el derecho a no tener una solución para todo y a que mi ‘mensaje’ sea simplemente intentar hacer mi trabajo con honestidad. Mi forma de mojarme es no fingir que puedo con todo.
Y puestos a decir verdades necesarias y urgentes: Palestina libre ya.
-¿Qué percusionistas, baterías nos recomienda? Hay cada vez más mujeres en el sistema de percusiones. En concreto en vibráfono a nosotros nos gusta Patricia Brennan,
-Lucía Martínez: En una línea experimental y de vanguardia, recomendaría seguir de cerca a Mariam Rezaei —aunque trabaja con platos de DJ, su enfoque es puramente percusivo y rítmico. Y por supuesto, no puedo dejar de mencionar a la recientemente fallecida Marilyn Mazur; para mí es la maestra absoluta de los colores y las atmósferas, alguien que entiende que la percusión no es solo golpear, sino hacer cantar a los objetos.
-Nos ha sorprendido la colaboración de Mercedes Peón, vocalista gallega, ¿Cómo surgió ese toque, esa ayuda?
-Lucía Martínez: Mercedes es una mujer con la que trabajé cuando yo era una adolescente, y desde entonces hemos tenido algunos encuentros. Al querer rematar este disco con algo especial, pensé en ella, por su fuerza, su energía, su valentía, y toda la carga de la música tradicional que arrastra en su voz y su presencia.
-Cada vez hay proyectos más importantes y veteranos que se preguntan sobre su virtualidad en redes como Spotify, Tidal etc. Usted sin embargo ha compartido su disco en Spotify completo ¿Considera que es la manera de sacarle el jugo a cualquier producción, teniendo en cuenta lo caro en cuestión de trabajo, tiempo y dinero que es realizar un disco?
-Lucía Martínez: Es una reflexión muy necesaria, aunque en mi caso la respuesta es sencilla: el disco está ahí porque el sello es quien gestiona la distribución a plataformas. Pero más allá de eso, hay algo que me gustaría poner sobre la mesa y es la fatiga moral que nos rodea.
Sinceramente, estoy un poco cansada de que toda la responsabilidad ética y la carga de ‘arreglar’ el modelo de consumo recaigan siempre sobre los hombros del artista. Parece que, además de crear, tenemos que ser activistas de la distribución y pedir perdón por todo el desastre de gestión que no podemos controlar. Mi margen de acción frente a estos gigantes es mínimo y aunque reconozco que los cambios se hacen desde “lo mínimo”, en este tema me siento superada.
Respeto muchísimo a los compañeros que deciden no estar; me parece una postura valiente y coherente. Hay personas que tienen la estructura, el tiempo o el momento vital para emprender esa batalla de gestión alternativa, y me parece estupendo y valiosísimo. Pero yo ahora mismo no estoy en ese lugar. Así como me cuesta mucho llevar las redes, o estar activa en las mismas…Me agota sentir que también debemos cargar con la culpa de cómo funciona una industria que nosotros no hemos diseñado.
Mi acción de resistencia es seguir comprando discos, escuchar en mi casa en mi equipito con buen sonido, los cds físicos que voy comprando. En una calidad excepcional y sentada en mi sofá. Es un privilegio y es un “comercio” más directo con el creador.
-Sobre esto que dice sobre el formato físico le doy completamente la razón, deje que le diga, fue un placer desenvolver esta esperanza, Hope, ¿Necesitamos esperanza? Hay muchas guerras en el mundo actualmente, afectándonos directa e indirectamente ¿Hay horizonte cercano de paz o es usted más pesimista al respecto?
-Lucía Martínez: Yo creo en la utopía, pero no como un destino al que vamos a llegar mañana, sino como esa línea en el horizonte que, como decía Galeano, sirve para seguir caminando.
Si miro el mapa hoy, con lo que está pasando en Palestina o la sombra constante de figuras que basan su poder en el odio, sería muy fácil entregarse al pesimismo más absoluto. La realidad es cruda y, como decía antes, agota. Pero precisamente por eso, la esperanza no es un lujo, es una herramienta de resistencia.
Hacer música, insistir en la belleza y en la creación en medio de este panorama, es mi forma de no rendirme. No sé si hay un horizonte cercano de paz —los intereses que alimentan las guerras son demasiado grandes—, pero sí sé que si dejamos de creer en la posibilidad de un mundo distinto, ya hemos perdido. Mi utopía no es silenciosa ni complaciente; es una que reconoce el dolor, que se moja y que sigue trabajando a pesar de todo.
Al final, la música es de los pocos lugares donde la paz no es una tregua política, sino una realidad física y emocional.
-Lucía, muchas gracias por su valioso tiempo, como siempre un placer y que haya acudido de manera directa a nuestra llamada, ¿Quiere añadir algo? ¿Quizás fechas de presentación? ¿Quizás un mensaje directo al público de las Islas Canarias?
-Lucía Martínez: Mi mensaje es sincero: me encantaría presentar este disco en las Islas Canarias y así acercarme un poquito para llevarle mi música a mi familia gallega radicada allí. Son deseos que poco a poco se irán cumpliendo; al final, la música también sirve para acortar distancias geográficas y emocionales.
Ojalá algún día se dé pronto esa magia de tocar frente al mar. Gracias de corazón por vuestro tiempo, por el espacio para reflexionar en voz alta y por vuestra escucha atenta.
Nos vemos pronto en los escenarios. ¡Un abrazo grande para las Islas!
Lucía Martínez & The Fearless, ellos son:
Lucía Martínez Alonso: drums and composition
Morris Kliphuis: french horn, cornet and electronics
Benjamin Weidekamp: clarinet and bass clarinet
Ronny Grupe: guitar
Marcel Krömker: double bass
DJ III Vibe: turntables
Foto: Antonio Porcar





