Isa Mirallas y Rai Paz, junto al contrabajista Giuseppe Campisi, presentan en este primer trabajo discográfico conjunto una cuidada selección de piezas que han ido tomando forma y madurando a lo largo de los últimos años sobre los escenarios. El álbum lleva por título Oh, The Tricks Your Mind Can Play…
El álbum nace de la voluntad compartida de trasladar al estudio la esencia de su experiencia en directo: la espontaneidad, la escucha mutua, la cercanía con el público y esa frescura que surge cuando la música se construye en tiempo real entre los intérpretes.
Lejos de entender la grabación como un proceso de mera reproducción, el trío ha concebido este proyecto como una oportunidad para profundizar en cada una de las obras que integran el repertorio. El resultado es un trabajo minucioso y sensible en torno al significado de los textos, la riqueza de las melodías y la sutileza de los acompañamientos. Cada canción ha sido abordada desde el respeto a su identidad original, pero también desde una mirada personal que busca realzar sus matices emocionales y narrativos. Así, cada arreglo, cada silencio y cada decisión interpretativa contribuyen a vestir las piezas con el máximo cuidado y coherencia artística.
El repertorio del álbum se mueve con naturalidad entre distintos universos musicales que, aunque diversos en apariencia, encuentran en el jazz un punto de encuentro y una forma común de expresión. Desde los grandes estándares surgidos en los teatros de Broadway hasta la profundidad lírica y armónica de Bill Evans, el recorrido incorpora también incursiones en la música popular brasileña y en la canción de autor, ampliando el horizonte sonoro sin perder nunca la unidad del conjunto.
Esta variedad de influencias no responde únicamente a un interés estilístico, sino que está al servicio de una idea narrativa. A lo largo del disco se despliega un viaje emocional que explora diferentes maneras de entender y vivir el amor, el deseo, la pérdida, la esperanza y los vínculos humanos. Cada canción aporta una perspectiva singular sobre estas experiencias universales, permitiendo que el oyente transite por estados de ánimo diversos y reconozca en ellos fragmentos de su propia historia.
De este modo, el álbum va construyendo un relato íntimo y coherente en el que las emociones dialogan entre sí, revelando tanto la belleza como la complejidad de las relaciones humanas. Las piezas se suceden como capítulos de una misma conversación, en la que conviven la certeza y la duda, la plenitud y la fragilidad, la celebración y la melancolía.
Finalmente, el recorrido desemboca en una reflexión más amplia sobre aquellas preguntas esenciales que acompañan la experiencia humana y que, quizá, nunca encuentran una respuesta definitiva. El amor, el paso del tiempo, la identidad o el sentido de la existencia aparecen aquí no como enigmas que deban resolverse, sino como misterios que aprendemos a habitar. Y es precisamente en esa aceptación de la incertidumbre donde el disco encuentra su última resonancia: una invitación a rendirse, ya sea con resignación o con fascinación, ante la inevitable ignorancia que rodea las grandes preguntas de la vida
Foto: promocional, cedida por la banda





