La noticia supone la muerte de una de las figuras fundamentales en la historia del metal extremo. La familia de Conrad Cronos Lant ha comunicado este jueves 1 de octubre su fallecimiento, a los 63 años. La noticia llega apenas unos meses después de que Venom actuara en el Sweden Rock Festival y presentara su decimosexto álbum de estudio, Into Oblivion, publicado en mayo de 2026.
Nacido en Londres el 15 de enero de 1963, Lant encontró en Newcastle el escenario desde el que cambiaría para siempre el sonido del heavy metal. En 1978 nació Venom, inicialmente vinculado a la efervescencia de la New Wave of British Heavy Metal, pero con una propuesta mucho más agresiva, oscura y deliberadamente provocadora. Junto a Jeff “Mantas” Dunn y Anthony “Abaddon” Bray construyó una imagen basada en la iconografía satánica, el terror y el ocultismo, mientras musicalmente empujaba los límites de velocidad, crudeza y volumen.
El punto de inflexión llegó con los dos primeros álbumes. Welcome to Hell, publicado en 1981, fue seguido un año después por Black Metal. Aquel segundo disco no solo se convirtió en una referencia imprescindible para las generaciones posteriores: su título terminaría dando nombre a todo un movimiento musical. Venom se transformó así en uno de los principales precedentes del black metal, pero también en una influencia decisiva para el thrash y, en términos más amplios, para buena parte del metal extremo. Metallica y Slayer fueron, entre otros, grupos que compartieron escenario con Venom en aquellos años de expansión del nuevo sonido.
Cronos fue además mucho más que el cantante de Venom. Su bajo, su voz áspera y su particular manera de entender el espectáculo terminaron convirtiéndolo en el rostro de una banda que, durante años, pareció empeñada en llevar cada elemento del heavy metal hasta el límite. El propio músico recordaba que Welcome to Hell se grabó en apenas tres días y que Black Metal necesitó seis jornadas de grabación y una de mezclas. Esa urgencia formaba parte de la identidad de un grupo que nunca buscó la perfección técnica como prioridad.
La historia de Venom tuvo rupturas, cambios de formación y proyectos paralelos. Cronos desarrolló también una carrera en solitario y regresó posteriormente a Venom, convirtiéndose con el paso del tiempo en el único integrante permanente de aquella formación clásica. Durante las últimas décadas mantuvo viva la banda junto al guitarrista Stuart “Rage” Dixon y el batería Danny “Dante” Needham. En abril de este mismo año, Dante hablaba todavía de la continuidad de Venom y destacaba la energía de Cronos en Into Oblivion.
Su desaparición cierra la trayectoria de uno de los músicos que contribuyeron a que el heavy metal dejara de tener límites claramente definidos. Sin Venom, probablemente la historia del thrash, el black metal y buena parte del metal extremo habría sonado de otra manera. Cronos quiso que Venom fuera recordado como una banda que “rompió el molde”. Su legado queda ahora fijado en aquellos discos de los primeros años ochenta que transformaron la provocación en lenguaje musical y que, más de cuatro décadas después, continúan funcionando como punto de partida para nuevas generaciones





