Reedición de la entrevista que sosteníamos con Hannes Bennich, con relación a su visita a Canarias en el marco del Festival Internacional Canarias Jazz & Más y diversos asuntos de interés
—¿Cómo fueron sus primeros pasos en Suecia? Nos gustaría saber cuál es el recorrido formativo que sigue una persona interesada en el jazz para desarrollar sus habilidades en ese país.
Hannes Bennich: Empecé a estudiar saxofón cuando tenía 10 años. Al principio toqué todo tipo de géneros, pero siempre tuve curiosidad por encontrar una forma de expresarme, así que el jazz y la música improvisada se convirtieron rápidamente en aquello en lo que quise centrarme. Después de terminar la educación secundaria con especialización musical, estudié jazz en la escuela popular Lunnevad Folkhögskola, después en Skurup Folkhögskola y, finalmente, en la Academia de Música de Malmö, donde vivo actualmente.
—Lidera un cuarteto formado por Britta Virves al piano, Tomas Sjödell al contrabajo y Emil Norman a la batería. ¿Cómo reunió a estos músicos? ¿Cómo fue ese proceso?
Hannes Bennich: Conocí a Tomas mientras estudiábamos en Lunnevad Folkhögskola y enseguida nació una gran amistad entre nosotros. Seguimos tocando juntos cuando él se mudó a Estocolmo y yo al sur, a Skurup Folkhögskola. Allí conocí a Britta. Su forma de tocar y su personalidad eran muy fuertes y llamaron mi atención desde el primer momento, así que también nos hicimos muy buenos amigos.
Viví en Oslo durante casi un año después de terminar mis estudios y allí conocí a Emil. Descubrimos que teníamos muchísima música en común y empezamos a tocar sesiones a dúo en su local de ensayo. También nos hicimos grandes amigos. Para mí es muy importante ser amigo de las personas con las que toco. Eso hace mucho más fácil seguirse mutuamente sobre el escenario, porque compartes una base común, no solo musical, sino también vital.
—Hemos escuchado vuestro álbum When Losing a Dream to Reality. ¿Cuál fue el punto de partida o el concepto que dio origen al disco?
Hannes Bennich: Los sueños son el eje principal del álbum. He reflexionado mucho sobre ellos y sobre lo que realmente significan. Lo bonito de un sueño es que puedes «gestionarlo» hasta el último detalle. Puedes hacer pequeños cambios según te convenga, pero una vez que el sueño se cumple queda determinado. Ya no hay margen para modificarlo, porque deja de ser un sueño para convertirse en un hecho. En ese momento desaparece parte de su magia. Esa fue la idea principal que tuve presente mientras componía la música.
—Canciones como Non-Religious nos llamaron especialmente la atención, tanto por su introducción como por la forma en que se desarrolla. ¿Es una especie de renuncia a los acontecimientos religiosos? ¿Cuál es tu postura al respecto?
Hannes Bennich: Crecí rodeado de muchos amigos muy religiosos y siempre he escuchado mucha música religiosa de distintas culturas y religiones, aunque yo nunca he sido una persona creyente. Siempre he sentido cierta envidia por esas comunidades religiosas y por la música que crean, pero nunca conseguí conectar con el aspecto religioso en sí.
La canción Non-Religious es mi interpretación de una pieza religiosa. Si se canta lentamente la melodía, casi parece un himno y puedo imaginarla sonando en una iglesia. Lo que intento captar es precisamente esa esencia espiritual que tanto me gusta.
—¿Qué puede esperar alguien que asista a uno de vuestros conciertos sin conocer previamente vuestra música?
Hannes Bennich: ¡Muchísima energía y presencia! Como todos sabemos, la música cambia completamente cuando se interpreta en directo y cada concierto tiene su propia magia. Me encanta tocar en vivo y crear ese momento único junto al público.

—Este verano formas parte del 34.º Festival Internacional Canarias Jazz & Más, uno de los festivales de jazz más veteranos de Europa. ¿Qué significa para ti formar parte de su cartel?
Hannes Bennich: ¡Estoy muy emocionado! Será mi primera vez en las islas y tengo muchísimas ganas de compartir mi música en un festival con tanta historia y prestigio.
—No es el primer festival en el que participas; creo que también has actuado en el Copenhagen Jazz Festival. ¿Cómo fue aquella experiencia?
Hannes Bennich: He tocado en muchos festivales diferentes por toda Europa, pero el de Copenhague es, sin duda, en el que más veces he participado. Este año, de hecho, no estaré allí porque mi familia y yo decidimos tomarnos unas vacaciones de verano, pero probablemente he actuado en ese festival cada año durante la última década. Es uno de los festivales más bonitos que existen y una experiencia que todo el mundo debería vivir.
—Cada escenario tiene una energía distinta. ¿Adaptáis vuestro repertorio según el lugar y el público, o preferís mantener un repertorio fijo durante toda la gira?
Hannes Bennich: Depende mucho del lugar. He tocado en escenarios muy distintos y, en ocasiones, es necesario adaptar el repertorio. Pero también puede ser muy bonito dejar que una composición cambie debido a la acústica del espacio. Esa transformación puede aportar algo muy especial a la experiencia del concierto.
—¿En qué te centras cuando compones? ¿Cuál suele ser tu proceso creativo? ¿Estás abierto a las ideas de los músicos del grupo o prefieres mantener un control absoluto sobre las composiciones?
Hannes Bennich: Yo escribo toda la música, aunque después, durante los ensayos, podemos hacer algunos arreglos o pequeños cambios. Cuando compongo para el cuarteto no escribo tanto pensando en el instrumento como en la persona que lo va a tocar. Mientras escribo tengo muy presentes a Tomas, Emil y Britta, e imagino cómo van a interpretar la música.
—¿Tienes previsto publicar un nuevo trabajo próximamente? ¿Estás trabajando en algún proyecto nuevo?
Hannes Bennich: Sí. Mi próximo álbum se llamará All Ages At Once y verá la luz más adelante este mismo año. Está grabado con el mismo cuarteto y estoy muy contento con el resultado y con cómo suena.
—Como saxofonista alto, ¿cuáles son tus principales referencias? ¿Podrías citar tanto figuras históricas como músicos actuales con los que sientas una afinidad especial o que admires especialmente?
Hannes Bennich:
Como probablemente le ocurre a cualquier saxofonista, he escuchado muchísimo a Bird, Coltrane, Cannonball y muchos otros. Son auténticos maestros del instrumento, pero, sobre todo, poseen una voz propia e inconfundible, y eso es lo más importante para mí.
Hoy en día escucho a muchos músicos contemporáneos y hay una cantidad enorme de grandes saxofonistas. Si hablamos solo de altos, tendría que mencionar a Ben Van Gelder, Immanuel Wilkins, Wanja Slavin, Nicole McCabe, Devin Daniels y muchos más.
—¿Hay algo más que te gustaría añadir y que no hayamos tratado? Quizá algún adelanto de lo que podremos escuchar en el Canarias Jazz & Más International Festival. Muchas gracias por tu tiempo.
Hannes Bennich: Tenemos muchísimas ganas de llegar al festival y conocer a todo el mundo. Vamos a interpretar música de nuestro próximo álbum, All Ages At Once, que será publicado por Whirlwind Recordings.
Además, ofreceremos dos clases magistrales en las que tocaremos algunas piezas y hablaremos sobre nuestra música. Va a ser una experiencia muy divertida. ¡Esperamos veros a todos allí!
Foto: promocional y Nacho González,





